
... En ese instante cuando levantó la cabeza del inodoro se dió cuenta de lo que había pasado esa noche, al levantarse vio el cierre del pantalón abierto y divisó su calzón puesto al revés, su remera sucia y su entrepierna adolorida, volvió nuevamente su cabeza al inodoro y vomitó lo que faltaba por irse.
A los minutos su borrachera comenzó a desaparecer y levantó la cabeza, ya no se sentía mareada pero si con una caña tremenda, se levantó como pudo, se sentó sobre la taza vomitada y meada por quien sabe quien y en frente de ella se encontró con una imagen nunca vista. Un espejo cuerpo entero con un marco precioso, finísimo y también vomitado. Vió una imagen desgarradora, una mujer con el maquillaje corrido, el rojo bermellón de sus labios ya se acercaba casi a la oreja y el lápiz negro de ojos corridos, su mejilla derecha morada y su cabello que antes estaba delicadamente peinado ahora no era más que un montón de pelo lleno de tierra, ceniza y papel picado.
Se paró y se observó a ella misma por unos instantes, una risotada de aquella extraña que estaba del otro lado del espejo estalló, comenzó a bailar y brincar dentro del baño y reía de una forma bastante fuera de si, hasta que esa extraña se agachachó y unas lágrimas florecieron de sus ojos rojos y cansados de tanta mala vida. Lloró desconsoladamente y volvió a recordar lo de aquella noche.
...Había llegado a una fiesta. Había mucha gente y el ambiente era bueno, tanto así que dos hombres se le acercaron con un poco de extasis y un poco de whisky, ella había accedido de buena forma ante tal regalo, ya que hace cuatro meses que estaba limpia. Agarró la botella de wisky, se echó las pastillas a la boca y con un sorbo las tragó. Tomó la botella entre sus manos y fue a bailar.
Aquellos "amigos" que le habían regalado un poquito de alegría, se acercaron y comenzaron a bailar, a besarse entre ellos. A ella le agradó bastante esa escena y se metió entre ellos y los empezó a besar también, la música, el ambiente y la exitación de aquellos chicos era tanta que la tomaron entre sus brazos y la llevaron fuera de la casa, ella al principio no se opuso, pero al ver que el efecto de la droga pasaba y que la comenzaban a desnudar, ella gritó, a lo que sus agitados y exitados amigos de una bofetada la callaron y la abordaron violándola una y otra vez hasta cansarse...
Al recordar eso ella sonrió de forma rara, apretó su mano y de un puño contra el espejo, éste dió inicio a una sonajera y quebrazón de vidrios, ella tomó un pedazo de los que había en el suelo, levantó su cara y se miró en lo que quedaba del espejo; su cara desfigurada entre los pedazos que caían........ una lágrima negra brotó de su ojo izquierdo y el vidrio que tenía en la mano comenzó su trabajo................
A los minutos su borrachera comenzó a desaparecer y levantó la cabeza, ya no se sentía mareada pero si con una caña tremenda, se levantó como pudo, se sentó sobre la taza vomitada y meada por quien sabe quien y en frente de ella se encontró con una imagen nunca vista. Un espejo cuerpo entero con un marco precioso, finísimo y también vomitado. Vió una imagen desgarradora, una mujer con el maquillaje corrido, el rojo bermellón de sus labios ya se acercaba casi a la oreja y el lápiz negro de ojos corridos, su mejilla derecha morada y su cabello que antes estaba delicadamente peinado ahora no era más que un montón de pelo lleno de tierra, ceniza y papel picado.
Se paró y se observó a ella misma por unos instantes, una risotada de aquella extraña que estaba del otro lado del espejo estalló, comenzó a bailar y brincar dentro del baño y reía de una forma bastante fuera de si, hasta que esa extraña se agachachó y unas lágrimas florecieron de sus ojos rojos y cansados de tanta mala vida. Lloró desconsoladamente y volvió a recordar lo de aquella noche.
...Había llegado a una fiesta. Había mucha gente y el ambiente era bueno, tanto así que dos hombres se le acercaron con un poco de extasis y un poco de whisky, ella había accedido de buena forma ante tal regalo, ya que hace cuatro meses que estaba limpia. Agarró la botella de wisky, se echó las pastillas a la boca y con un sorbo las tragó. Tomó la botella entre sus manos y fue a bailar.
Aquellos "amigos" que le habían regalado un poquito de alegría, se acercaron y comenzaron a bailar, a besarse entre ellos. A ella le agradó bastante esa escena y se metió entre ellos y los empezó a besar también, la música, el ambiente y la exitación de aquellos chicos era tanta que la tomaron entre sus brazos y la llevaron fuera de la casa, ella al principio no se opuso, pero al ver que el efecto de la droga pasaba y que la comenzaban a desnudar, ella gritó, a lo que sus agitados y exitados amigos de una bofetada la callaron y la abordaron violándola una y otra vez hasta cansarse...
Al recordar eso ella sonrió de forma rara, apretó su mano y de un puño contra el espejo, éste dió inicio a una sonajera y quebrazón de vidrios, ella tomó un pedazo de los que había en el suelo, levantó su cara y se miró en lo que quedaba del espejo; su cara desfigurada entre los pedazos que caían........ una lágrima negra brotó de su ojo izquierdo y el vidrio que tenía en la mano comenzó su trabajo................

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